NUESTROS PROCESOS
Con el rigor de quién busca la perfección



Ebrocork recibe los tapones de corcho después de que han superado, en origen, los diferentes controles de validación exigidos por Ebrocork, a la vez que las diferentes fases de preparación y hervido de la corteza y troquelado de las planchas. Una vez en la planta de Navarra, éstos pasan por rigurosos controles internos.
CORCHO EN ORIGEN
La saca, descortezamiento o descorche
En su origen el corcho se extrae de la corteza del alcornoque. Se necesitan entre 35 y 40 años para poder realizar la primera extracción o “saca” y es a partir del tercer descorche cuando se obtiene el material de mejor calidad. Después es necesario un mínimo de 9 años de crecimiento para volver a efectuar “la pela” y obtener corteza de calidad y calibre válido para la fabricación de tapones de corcho.
De esta materia prima tan solo el 25% se utiliza y es válida para la fabricación de tapones de corcho que, en este momento, arroja unas cifras de producción mundial de unos 21.000 millones de tapones. Por otra parte es preciso saber que de un kilo de corcho se fabrican 55 tapones aproximadamente, en un proceso que se extiende a lo largo de unos 22 días.
La época de descortezamiento de los alcornoques se produce a final de la primavera, entre los meses de mayo/junio y hasta final de septiembre, cuando al calor intenso se añade la humedad restante de los suelos para generar así una intensa actividad vegetativa que permite que el corcho “se dé”, es decir, se arranque sin dañar las capas vivas del árbol. La saca será más fácil de efectuar si durante ese año no ha habido sequía.
Ebrocork recibe los tapones de corcho después de que han superado, en origen, los diferentes controles de validación exigidos por Ebrocork, a la vez que las diferentes fases de preparación y hervido de la corteza y troquelado de las planchas. Una vez en la planta de Navarra, éstos pasan por rigurosos controles internos y externos de humedad, densidad, microbiológicos, residuos oxidantes, residuos de polvo, capilaridad, organoclorados, etc.
Una vez superados todos los controles descritos, los tapones reposan en el almacén hasta iniciar los diferentes procesos de acabado antes de ser servidos a los clientes
SELECCIÓN DE TAPONES
Antes de marcar y servir los tapones a los clientes, se realizan dos selecciones a los mismos, ya lavados y estabilizados:
- Una primera selección con máquinas electrónicas de procesamiento óptico, donde los tapones se clasifican según el número y tamaño de lenticelas tanto en el cuerpo, como en las cabezas del tapón.
- Una segunda selección visual, más minuciosa, hecha por personal experimentado, es realizada en cintas rotativas por donde discurren los tapones, rechazando todos los defectuosos que pudieran crear un problema en el cierre de la botella. Este proceso se sigue para la eliminación de tapones rotos, muy porosos o con defectos mayores, que no obedecen a la calidad que se está seleccionando, consiguiendo de esta forma en todo momento calidades muy homogéneas.
REVESTIMIENTO ANTICAPILARIDAD
Forma parte de los diversos procesos a los que se somete el tapón de corcho para otorgarle las características idóneas en función de las virtudes que luego se le van a exigir.
El tratamiento anticapilaridad consiste en aplicar un revestimiento polimérico a la superficie del tapón para evitar ascensos de líquido capilar.
MARCADO
El marcado de los tapones puede ser a fuego o tinta.
Cuando el cliente pide marcar las cabezas de los tapones, este proceso necesariamente tiene que ser a fuego, para ello Ebrocork dispone de un sistema de marca a fuego tanto para el cuerpo del tapón, como para las cabezas, por resistencias que logra una mayor fidelidad y exactitud de la imagen. Se trata de la tecnología actual de mayor precisión en el marcado de los tapones.
Para el marcado de los tapones a tinta se utilizan tintas alimentarias que respetan las características de composición y organolépticas del vino y que cumplen con la Reglamentación Europea para materiales en contacto con alimentos.
TRATAMIENTO DE SUPERFICIE
Los últimos procesos industriales que se realizan sobre los tapones ya fabricados, tienen como objetivo aplicar tratamientos de superficie para lubrificar el tapón y facilitar así su compresión en las mordazas de la máquina de embotellado y su introducción en la botella, así como su posterior extracción.
Los objetivos del tratamiento de superficie son:
- Lubrificar la superficie del tapón
- Facilitar el deslizamiento del tapón en las mordazas de la embotelladora y la introducción en el cuello de la botella
- Facilitar el descorche consiguiendo que la fuerza de extracción sea adecuada
- Mejorar la estanqueidad a gases y líquidos
Un buen tratamiento de superficie consigue que los tapones no sean permeables y no presenten capilaridad.
Los productos empleados son los recomendados por la Confederación Europea del Corcho (CE-LIÈGE) y que figuran en el Código Internacional de Prácticas Taponeras: parafina y elastómeros de silicona.